domingo, 1 de noviembre de 2020

 BUENA PERSONA, BUEN POLÍTICO

Tp301020 Sucesión RUMBO NUEVO


TRANSPARENCIA

POLÍTICA

Erwin Macario

 

Chucho Almeida y Paraíso

 

Tendrán siempre el apoyo

de su amigo el gobernador,

pero el gobernador no decide

candidaturas. Adán Augusto

López Hernández 040920

 

Ayer, jueves, renové la conciencia que, en la política, como en la prensa, se necesitan hombres buenos. Si no, la tarea pública y la tarea informativa seguirán en las manos inexpertas cuando no en las sucias manos de los que todo lo pervierten.

Común es sufrir, en el periodismo, la invasión de quienes, sin más instrumento que un celular, surgen. de la noche a la mañana, mejor dicho de un sexenio a otro, como los grandes comunicadores.

Y políticos que, con migajas por dadiva, alientan esa prensa de ocasión que hace sus agostos en los tiempos electorales, engañando a incautos y pretendiendo, en el escaso espacio de sus incompetencias, fabricar políticos.

A esa jauría se unen comerciantes de la política a la caza de posibles candidatos a los que venden ilusiones a cambio de puestos en la administración pública. Ayer, insisto, lo sentí.

Un hombre bueno, pero también un político con madurez forjada en el campo electoral y un proyecto de vida ligado a su municipio, me parece Chucho Almeida, en Paraíso.

Después de algunas menciones que le he hecho en esta columna política, ayer charlé con este ingeniero de profesión,

Gente ligada al pueblo que hoy, más que nunca, tiene la confianza de que sea el candidato a presidente municipal por Morena.

Chucho Almeida, con un trabajo social que viene de años haciendo política a ras del suelo, habla, con gran pasión, de su deseo de servir desde la presidencia municipal.

Su plática es contagiosa, a pesar de que es interrumpida por una especie de asesor interesado que no sólo le apoya para que sea el candidato oficial del partido de Andrés Manuel López Obrador y Adán Augusto López, sino que lo trata de encaminar para que aproveche su fuerza política en otro partido.

Si no escucha el canto de las sirenas —que no lo está haciendo—, pues busca ganar como candidato de Morena, esta vez el ingeniero Jesús Alejandro Almeida será candidato por Morena y alcalde de Paraíso 2022-2024.

— Pero tienes que deslindarte de tu hermano, el actual presidente municipal de Paraíso —tercia un compañero periodista invitado a la reunión.

En realidad, en Paraíso no es necesario ese deslinde con Toño Caldo. En un pueblo chico todos saben quien es uno y quien es otro. Ni las fallas del actual alcalde causarían mella a Chucho Almeida, única garantía de que Morena mantenga esa plaza política estratégica por lo que significa el desarrollo que puede detonar la refinería de Dos Bocas, como base de un polo de desarrollo agroindustrial, turístico y, principalmente, de desarrollo urbano en la cabecera municipal.

—Vean como se desarrolló Ciudad de Carmen, en Campeche, —explica Chucho Almeida que hace una exposición rápida de su proyecto urbano que contempla el progreso urbano con vialidades y obrs sociales, sino el proyectar el crecimiento de las industrias hacia el lado contrario de donde debe crecer Paraíso como una de las ciudades importantes de Tabasco.

Y explica que su municipio tiene muchos años de ser parte de las actividades de la industria petrolera, pero no se ha sabido aprovechar en bien de los paraiseños.

Cierto, muchos años hace que la voz de un ciudadano, en una reunión con un candidato presidencial, dijo que “llegó el petróleo y se acabó el paraíso”. Revertir ese pensamiento —y la práctica de no hacer nada desde el Ayuntamiento— es un motivo que mueve la legítima y bien ganada aspiración de Chucho Almeida.

“Chucho Almeida quiere que Paraíso lo recuerde como el presidente municipal que les cumplió y propició el desarrollo del municipio, el bienestar de su gente. Que digan, también, que, gracias a Andrés Manuel López Obrador, como presidente de la República, y Adán Augusto López Hernández, como gobernador de Tabasco, Paraíso volvió a ser el paraíso”, nos dice.

Gente que trabaja en el proyecto de Andrés Manuel López Obrador y es afín al gobierno de Adán Augusto, defiende la camiseta de Morena.

—Yo busco ser el candidato de Morena, —frena las tentaciones de falsos paraísos electorales, el seguro candidato morenista a la presidencia municipal, acompañado por quien el pueblo también quiere como la fórmula de Morena en Paraíso, Griselda Jiménez Collado.

—Nos veremos en la campaña —le decimos al despedirnos.

Ya al escribir pienso en Kapuscinski. Y le cambio el destinatario: “Para ser buen político, hay que ser buena persona”.

 

                              


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