martes, 26 de junio de 2018

CONTAR HISTORIAS

Tp060618 Prensa RUMBO NUEVOResultado de imagen para tucìdides GuerrA DEL pELOPONESO LIBRO
TRANSPARENCIA
POLÌTICA
Erwin Macario

Por la prensa 

ni a los historiadores que mezclan
las poesías en sus historias, y procuran
antes decir cosas deleitables y apacibles
a los oídos del que escucha que verdaderas.
Tucídides Guerra del Peloponeso

La palabra, en el aire mágmico de los pasados días, por el calentamiento político y la percepción térmica agobiante —agravados por la crisis monetaria— me cayó de golpe, casi me insola. Y me calló un instante, que aproveché para  reflexionar sobre la prensa y su papel.
Y me llevó a pensar y buscar al primer cronista  de la historia, Tucídides, quien dejó su gran crónica, La guerra del Peloponeso, que escribió desde los dos frentes de una guerra que dividió a Grecia. Tinta pareja, decimos ahora en Rumbo Nuevo. Espacio para todos.
Los dos ejércitos griegos, el  los peloponesios y el de los atenienses, hubieran preferido del gran stratego Tucídides, los edulcorados comentarios de las plumas de algunos periodistas que, hoy, acostumbran decir cosas “deleitables y apacibles” a los oídos de los políticos, en detrimento de los que recuerdan al César que es humano: Caesar tu es homo. O mejor, como le decía su esclavo: Respice post te, hominem te esse memento". Más o menos: mira hacia atrás y recuerda que sólo eres un hombre.
En el libro de Tucídides, que uso para colocar el epígrafe de hoy, se lee: Mas el que quisiere examinar las conjeturas que yo he traído, en lo que arriba he dicho, no podrá errar por modo alguno. No dará crédito del todo a los poetas que, por sus ficciones, hacen las cosas más grandes de lo queson, ni a los historiadores que mezclan las poesías en sus historias, y procuran antes decir cosas deleitables y apacibles a los oídos del que escucha que verdaderas.
 De aquí  prosigue el texto— que la mayor parte de lo que cuentan en sus historias, por no estribar en argumentos e indicios verdaderos, andando el tiempo viene a ser tenido y reputado por fabuloso e incierto. Lo que arriba he dicho está tan averiguado y con tan buenos indicios y argumentos, que se tendrá por verdadero.
A los actuales reporteros de guerra les acostumbramos ver en un sólo frente. Así vemos, también, reporteros y cronistas políticos, en su mayoría. La guerra y la política se parecen. Las dos usan mucho —por no decir se basan en— el arte del engaño. Los corresponsales de guerra, en la actualidad,  ven sólo un lado de la contienda. Quizá no podrían estar un tiempo cubriendo desde un bando y otro tiempo en el bando enemigo. A la política traslapan esta práctica de guerra. A veces se renuncia al oficio informativo para entrar al quehacer propagandístico. Y el boletín sustituye a la nota. El comunicado político, a la noticia. Algunos hasta los firman.
En la guerra, como en la política, los responsables no mueren en ellas ni pagan el sufrimiento del hambre y la miseria que acarrea aquella; el desempleo, ostracismo y a veces odio que, ésta, genera al bando perdedor.
Antes, la guerra y la paz dependían de los monarcas y la iglesia. Ahora, en la guerra y en la política, son los dueños del dinero los que mandan y los que quieren mantener sus reglas cuando la tinta no es pareja.
En la Guerra del Peloponeso, Tucídides da prioridad en su relato, en “el reporte de lo sucedido”, a las alianzas que los contendientes buscan y deja constancia, como en la actual sucesión, de la forma como los amigos se tornan enemigos, al igual que vemos en este proceso electoral convertirse a los compañeros de un partido en adversarios desde otros. 
Aparte de relatar sucesos, se documenta la palabra, discursos, arengas. El libro hoy recurrido, pese a que parece de cansada lectura, es recomendable. Vea si no:
Discurso de los mitilenios en la junta de los confederados de Grecia. “Varones lacedemonios, y vosotros, aliados y confederados: bien sabemos que es costumbre, admitida entre los griegos como justa y legítima, que los que en tiempo de guerra se rebelan contra los aliados y se pasan a los contrarios, los que los reciben les tratan bien tanto tiempo cuanto piensan que los rebelados les pueden ser útiles y provechosos; pero considerando después la traición que han hecho a sus primeros amigos, los tienen por ruines, y creen que serán peores en adelante. Sería esto razonable si las cosas fuesen iguales de parte de los que se rebelan como de aquellos de quienes se apartan.
Porque si son iguales en las fuerzas y aprestos de guerra, como lo son en consejo y amistad, no hay ocasión ninguna justa en que se deban rebelar y apartar unos de otros. Pero esto no sucede entre nosotros y los atenienses, según os mostraremos para no pareceros malos si nos apartamos en tiempo de guerra de aquellos que nos honraron en el de paz”.
En fin, sólo, quise recordar, en vísperas del llamado Día de la Libertad de Expresión, que las crónicas se hicieron para relatar sucesos. Las columnas son cosa aparte. Ahí tenemos mayor libertad de opinar.  Como lo hacemos. En la guerra y en la paz. Con tinta pareja, que es respeto y pluralidad.

miércoles, 23 de mayo de 2018

Tinta roja (II)

Tp220518 Seguridad RUMBO NUEVO
Erwin Macario
Si no se precisa pronto el móvil del crimen,
la suspicacia pública a menudo lanza el rumor
de que la ejecución ha sido un ajuste de cuentas.
Carlos Moncada Ochoa/ Oficio de muerte. Periodistas
asesinados en el país de la impunidad.


La muerte de Juan Carlos Huerta, acaecida hace ochos días, desató de nuevo la suspicacia y el encono de quienes con verdades a medias intentan llevar agua a su molino político, más en estos tiempos electorales.
En las redes no se habla solamente de una ejecución, un ajuste de cuentas sino se acusa al propio gobierno, lo más fácil para los que siembran dudas y rencores, en las redes, principalmente.
Pero la sociedad ya está cansada de la violencia y de los falsos líderes que cargan a los muertos para sus fines aviesos, y de los políticos de algunos partidos que han pretendido montarse en el cadáver del comunicador de radio y televisión para sembrar el miedo.
Ciertamente, como lo dice Moncada en el libro que desde ayer lunes citamos en esta columna, entre más tarden las autoridades en dar información creíble, más crecerá la especulación.
Asì lo dice Carlos Moncada: Si no se precisa pronto el móvil del crimen, la suspicacia pública a menudo lanza el rumor de que la ejecución ha sido un ajuste de cuentas, pues cae sobre  la víctima la sospecha de haber colaborado con los narcotraficantes. Sin razón se manchan así reputaciones, sin contar con que la sospecha es creada en ocasiones por funcionarios interesados en oscurecer la investigación.
Otros tres casos recientes de asesinatos de periodistas en Tabasco confirman esto: Rodolfo Rincón Taracena, notarrojero de Tabasco Hoy, fue desaparecido en enero de 2007, y no fue sino años después, con la detención de miembros de la delimcuemcia organizada que se conoció la versión de haber sido ejecutado por el crimen organizado.
De Alerjandro Fonseca Estrada, alias “El Padrino Fonseca”, no hubo duda alguna pues el mismo día de su muerte, 23 de septiembre de 2008, se supo que fue el crimen organizado el que lo asesinò por negarse a quitar una manta contra la delincuencia que el locutor colocaba en el cruce de las avenidas Paseo Tabasco y Ruiz Cortines, donde emprendería una campaña contra la violencia y el crimen.
Mayor ruido provocó, unos días, el asesinato del empresario radiofónico y ex diputado federal del PRD, Moisés Dagdug Lutzow, el 19 de febrero de 2016, pues los enemigos del gobierno de Arturo Núñez le cargaban —como lo hacen ahora con el crimen de Huerta— el asesinato dizque por el ejercicio periodístico contra el gobernante. Se aclaró que había sido un robo y asesinato por parte de amigos del comunicador, después de una fiesta en su casa.
La tardanza actual en el crimen de Huerta la aprovechan ciertos políticos y sus adlàteres, pero el pueblo ha mostrado repudio, como lo prueba la fallida marcha convocada desde algunos grupos de Whatsapp, en su mayoría de periodistas y advenedizos de periodismo, que no sólo invitaban a los colegas sino a la sociedad civil para esa “marcha pacífica” que fue utilizada para acusar de ese crimen al gobierno estatal.
Los hechos del martes 15 dieron pauta al columnista para mencionar un libro que mucho serviría a la Policía en tiempos y eventos de crisis. Su autor, lo decíamos ayer, es un argentino que está temporalmente en Tabasco y ha querido aportar parte de sus experiencias a nuestras fuerzas públicas. Ni siquiera lo han recibido.
Daniel Alberto Abaca es experto que escribe acerc de su actividad policiaca en el marco de la inseguridad.
Un aporte, en estos tiempos de futuras autoridades, es el que ya algunos candidatos mencionan en sus campañas: la participación comunitaria en  materia de seguridad, creando consejos de seguridad con la participación ciudadana para garantizar efectividad y control de sistemas y medidas de gobierno.
Control y auditoria de las agencias privadas de seguridad, ente otras de las aportaciones del libro que si bien se enfoca en gran parte al problema que en Argentina era la toma de rehenes, analiza hasta los factores que afectan la buena capacitación de la policía.
Ya se dijo en la anterior entrega que Abaca res instructor. Bien puede dar algunas conferencias sobre seguridad y medidas contra el crimen, pero le han cerrado las puertas de la Policía en Tabasco. Una conferencia que está en tràmite en una dependencia de Gobierno puede ser el ábrete sésamo que permita aprovechar esa experiencia de más de 30 años en las fuerzas policíacas de Buenos Aires, Argentina,  en el cuerpo de élite llamada Halcones.
EXCÀLIBUR
Y de seguridad habló ayer el candidato a gobernador Gerardo Gaudiano según boletín.
Centro será uno de los municipios más seguros del país Gaudiano
Con cuadrantes más amplios y fortalecidos, con estrategias que incluyan a todas las colonias y fraccionamientos, generando empleo y permitiendo la inversión bajo las mejores garantías, lograremos que el municipio de Centro, sea uno de los más seguros del país.
“Mi corazón está en Centro, aquí trabaje incansablemente, llevé mucha obra pública a dónde nadie más había ido, aposté a la construcción de unidades deportivas y canchas de fútbol para alejar a los jóvenes de los vicios y así pudieran estar en una vida apegada al deporte, a la construcción de mercados para ayudar al comercio y así darle espacios dignos para sus actividades diarias, a la pavimentación de calles y caminos, en colonias que por muchos años estuvieron marginadas, además brindamos apoyo social a quienes más lo necesitaron; hoy de nueva cuenta estoy aquí, para seguir trabajando por el amor que le tengo a este municipio y a Tabasco”, dijo Gerardo Gaudiano Rovirosa, durante su visita a la colonia José María Pino Suárez mejor conocida como Tierra Colorada.

Tinta roja (I)


TRANSPARENCIA POLITICA
·LUNES, 21 DE MAYO DE 2018

Tp210518 Seguridad RUMBO NUEVO

Erwin Macario
La violencia que siega vida de periodista...
no tiene para cuando concluir, entre otros
factores por la impunidad de la que gozan
los asesinos. Miguel Ángel Granados
Chapa / Prólogo al libro Oficio de muerte


Por las calles de Villahermosa, desde hace varios días, camina casi inadvertido, como un turista más, con uno de sus libros, un hombre que en Argentina muchos lo consideran un héroe. Y lo es. “Yo salvé a un periodista que era rehén de delincuentes” dice-recuerda cuando alguien le presenta a un colega de este “oficio de muerte”, según el título del libro de Carlos Moncada Ochoa acerca de los “periodistas asesinados en el país de la impunidad”, editado por la editorial Grijalbo.
Los libros y el comisario —en retiro activo— de la Policía de Buenos Aires, parecen al reportero —y al columnista— una buena oportunidad de escribir de la vida, no de la muerte.  De la vida que desde hace tiempo han arrebatado a periodistas y que en Tabasco se reedita, en tinta roja, con la muerte del colega comunicador de radiodifusión Juan Carlos Huerta Gutiérrez, acaecida el martes 15 de mayo.
De la vida de muchos que, en acciones de seguridad, unos 3 mil procedimientos en la policía argentina, donde Daniel Alberto Abaca llegó a ser instructor y jefe de la División Especial de Seguridad Halcón.
El ex integrante de los halcones de la policía argentina llegó a nuestro país en septiembre del año pasado, como rescatista voluntario de las víctimas del sismo de Ciudad de México. Con su propio peculio se pagó el viaje y su manutención. Le gustó México y, con sus historias, y sus libros, recorrió Puebla y otros estados y llegó a Tabasco. —Ya comí pejelagarto y tomé pozol —nos dice ya en confianza, en el Café Parissi, a unos pocos metros del comercio de antigüedades donde le conocí. Deja ver su intención de quedarse en nuestra entidad. El amor de una tabasqueña que conoció hace meses, es otra de las causas, nos platica a medias.    
El maestro de Taekwondo, profesor instructor de armas cortas y largas, licenciado en seguridad, que, a sus 60 años de edad, cursa la licenciatura de Leyes en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora, en Buenos Aires, vive de la venta de uno de sus libros, La importancia de la capacitación en las intervenciones policiales con toma de rehenes, de la colección Universo Armas, en el que —además que narra y analiza el rescate de rehenes, y no lo hace de oídas sino como protagonista de uno de estos eventos, pues en junio del 2000 fue el principal rescatista de un fotógrafo de prensa que había sido tomado como rehén—, explica el entrenamiento policial, las acciones de mediadores, negociadores, y el marco jurídico en el que actúan los policías especializados en este campo.
A ello, al rescate exitoso, se refiere Abaca cuando se presenta “yo salve a un periodista…”, más para recordar que para presumir. Esa vez se confundió entre los periodistas que, en primera fila, filmaban, fotografiaban y reporteaban la toma de rehenes en una estación de servicio de combustible, en General Rodríguez. E inmovilizó al jefe del secuestro, al del mando.
Analiza dos casos: el asalto y toma de rehenes de la localidad de Ramallo (17 de septiembre de 1999) y el correspondiente a General Rodríguez, acontecido en una estación de servicio de gas natural comprimido (GNC), en donde Abaca estuvo en la primera línea (14 de junio de 2000). Ya les contaré que quiere dar pláticas sobre esto. Pero…
Ser periodista, además de ser uno de los más excitantes quehaceres, el mejor oficio del mundo según Gabriel García Márquez, es el más peligroso porque a veces la tinta se paga con sangre, la voz informante con el silencio de la impunidad.
La violencia que siega vida de periodistas (o los hace desaparecer, que es la modalidad reciente en los ataques a los profesionales de la información) no tiene para cuando concluir, entre otros factores por la impunidad de la que gozan los asesinos, pues ya se sabe que la falta de castigo es el mejor caldo de cultivo para la comisión de nuevos delitos, escribió Miguel Ángel Granados Chapa al prologar el libro Oficio de muerte, que hoy utilizo para epígrafe.
En Oficio de muerte/ periodistas asesinados en el país de la impunidad, Carlos Moncada hace un recuento de los compañeros muertos en México  por la violencia criminal y trata de precisar cuándo las víctimas de los atentados eran en verdad periodistas; cuándo, en verdad, hubo un homicidio y no un accidente u otra causa,  cuándo el atentado se relaciona con la actividad profesional del periodista y cuándo los móviles fueron de otra naturaleza: pasionales, económicos, riñas, etc.
Moncada Ochoa dice: hasta la época de los setenta, los autores intelectuales de la mayoría de los homicidios eran políticos, caciques y gobernantes; después el responsable ha sido, salvo algunas excepciones, el crimen organizado, en el que hay que incluir a funcionarios y jefes policiacos corruptos.
Mucha tinta roja se gastará todavía si los periodistas, con las leyes de protección a este gremio,  con sus protocolos de seguridad, las autoridades y la sociedad en general no encuentran una forma de preservar la defensa de quienes profesionalmente ejercen esta actividad.
No queremos hacer obituarios, lista de los periodistas caídos en el ejercicio de su oficio, pero como dice Carlos Moncada “a fuerza de recordarlos y denunciar los atentados, impidamos que mueran”. (Concluirá)

martes, 15 de mayo de 2018

Una mirada al debate

Tp140518 Sucesión RUMBO NUEVO

Erwin Macario




Nosotros hablamos de reconciliación.
El mal entra a la casa cuando está dividida.
Adán Augusto López Hernández /
110518 Debate por la gubernatura.





El posible millón de pesos que cuesta el primer debate entre la sexteta aspirante a suceder en el gobierno a Arturo Núñez no valió la pena. El árbitro de la contienda electoral no se vio bien. Ni todos los candidatos. A la prensa se le relegó a un estrecho cuarto. Los “invitados”  no la pasaron mejor. Hasta el sitio de prensa quiso utilizarse para ellos. El hijo de uno de los aspirantes mejor se fue a casa.
No se respetó el orden de colocación de los participantes. Iba ser Gina, Oscar, Gerardo, Jesús, Adán y Manuel según les mencionó el moderador del debate Gabriel Aysa. Pero estaban colocados en otro orden: Aparecieron Adán Augusto, Gerardo y Gina, a la derecha del moderador. Oscar, Jesús y Manuel, a la izquierda.
Fue un formato que no permitió que los candidatos debatieran realmente, Una pasarela de sus proyectos de gobierno. Queda otro debate para corregir.
A Gabriel no le cambiaron las papeletas y desfilaron en el debate de acuerdo al anuncio oficial del IECPT: Gina Trujillo, Oscar Cantón, Adán Augusto López, Gerardo Gaudiano, Jesús Alí y Manuel Paz.
Lo dijimos el sábado, al día siguiente, Jesús Alí de la Torre, el primer candidato independiente, estuvo desfasado. Asistió, en realidad,  en el debate de hace seis años, con los mismos fardos. Se dijo de la nueva generación democrática de Tabasco, como hace seis años. Y ahora quiso compartir con Gerardo Gaudiano Rovirosa, la calidad de milenial, de milénico.
Así se les vio, en el orden de la primera intervención durante el debate. Gina Trujillo Zentella, candidata del PRI, mesurada, firme en sus propuestas. Sin agredir al contendiente. Contestataria, sí. Candidata fuerte, con partido débil.
Oscar Cantón Zetina, del PVEM, experimentado junto con Gina, con propuestas basadas en el propio camino político. Trajo al encuentro a Andrés Manuel López Obrador, antes que Adán Augusto, al mencionar el voto del paisanaje, que motivó reacción de Gina Trujillo. Hace seis años el candidato perredista lucía el nombre de AMLO en la camisa.
Adán Augusto López Hernández, de la coalición Juntos Haremos Historia (Morena, PT y PES), acartonado. No se salió del script. Propuso y buscó mantener la ventaja que ha traído en todo este proceso electoral. No se arriesgó. Dijo lo que tenía que decir.
Gerardo Gaudiano Rovirosa, candidato de la Coalición por Tabasco al Frente (PAN, PRD, MC), candidato fuerte con partido fuerte, se vio frenado, aunque no dejó de responder alusiones. Quienes usaron el micrófono para debilitar al adversario político lo hicieron contra él y no contra quien en las encuestas aparece como delantero en la sucesión.
Sus propuestas ligadas a su proyecto. Pareció, en el debate, el candidato a vencer.
Jesús Alí de la Torre, el independiente, se vio propositivo como hace seis años, pero también como hace seis años, demasiado agresivo. Intentó involucrar a los demás aspirantes en sus acusaciones contra el gobernador Arturo Núñez Jiménez.
“Pueden ver que esto es una simulación, porque nadie señala al principal responsable de la seguridad en Tabasco, y esto es el gobernador. Pero aquí tú,  Adán, tu no lo criticas, tu no lo señalas sólo hablas de reconciliación, tienes en tu equipo a gente muy cercana, como el que fue secretario de Arturo Núñez, Raùl Ojeda.
“Y a tì directamente te pregunto, Adán ¿Es honesto o no es honesto Arturo Núñez? ¿Hundió o no hundió a Tabasco? Están coludidos los candidatos con Arturo Nùñez? ¿Sí  o no? ”, se le fue encima al presunto puntero de la sucesión.
Y reitero el apoyo a AMLO, con el que arrancó su participación en este primer debate. “Yo ya dije que me parece extraordinario que un tabasqueño llegue a a ser presidente de la república, Andrés Manuel López Obrador quien  ha señala la corrupción y las fallas del sistema a nivel nacional”.
Manuel Paz Ojeda, del Partido Alianza Nacional, se vio bien. Es, sin la carrera política de Oscar Cantón, ni la de Gina Trujillo o Adán Augusto López Fernández, un político tabasqueño preparado. Con partido débil sólo puede esperar que se le integre al nuevo gobierno. Sería un excelente secretario en el futuro gabinete.
Los temas abordados son de gran importancia. Gobierno, transparencia, seguridad, salud. Hubo propuestas como el pago de doble salario a los médicos del sector salud. Y un nuevo hospital para Villahermosa.
Pero esto es únicamente un acercamiento al debate.

miércoles, 9 de mayo de 2018

LA TRAICIÓN A GERARDO

Tp080518 Sucesión RUMBO NUEVO

Erwin Macario


Candidato ad hoc
Jaime Mier y Terán es un espléndido hombre de política. Y va a necesitar toda esa esplendidez para ganar una elección muy difícil, porque los mismos perredistas la han complicado. 
Homero Calderón / Doble Filo 130218

 —Mucha fantasía en tu columna —me dice un funcionario de gobierno por lo que escribí, en este espacio de Rumbo Nuevo,  acerca de la posible anulación de la elección de gobernador este 1 de julio,  y la oportunidad de negociar que tendría, con ello,  el gobernador Arturo Núñez, ya una vez electo el presidente de la República.

—Te quedaste corto —afirma otro de mis lectores, político también,  que agrega: si se anulan los comicios ciertamente el gobernador puede negociar con quien resulte ganador de la Presidencia, pero sólo dos figuras repetiría en la elección extraordinaria, de acuerdo con sus partidos, con el favor del mandatario.

“Uno de ellos —explica— sería indiscutiblemente, como lo afirmas,  Adán Augusto López Hernández, del partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena)  pues ninguna necesidad tendría Andrés Manuel López Obrador de sustituirlo,  y Arturo Núñez habría de aceptar las condiciones en esos acuerdos.

Mejor escenario sería el que fuera Gina Trujillo la que en el PRI repitiera como candidata a gobernadora si el triunfo es de José Antonio Meade. Nadie, sino ella,  le daría la seguridad de condiciones favorables a la sucesión y para el propio Arturo Núñez.

En el caso de Gerardo Gaudiano Rovirosa no está muy claro —suelta el veneno— que repita como candidato a gobernador en comicios extraordinarios aunque el vencedor de la contienda presidencial  sea el candidato de la misma coalición del tabasqueño, Ricardo Anaya.

En este caso, sigue argumentando, bien podría Arturo Núñez pugnar porque se sustituya la candidatura del nieto de Leandro Rovirosa y, entonces, podría apoyar como sucesor a Jaime Mier y Terán al que se ve distanciado y posiblemente poniendo zancadillas al candidato Gaudiano Rovirosa.

Resulta que han cambiado las circunstancias en que Mier llegó a la candidatura a presidente municipal de Centro, defenestrado de la sucesión estatal en la que insolentemente espetó que el gobernador Núñez podría poner candidato pero no gobernador así como conto todo cinismo había dicho que estaba en el equipo de Núñez, como funcionario,  porque le había apoyado en su campaña con 50 millones de pesos.

Su candidatura —más un castigo que un premio— se veía un poco fácil. El columnista Homero Calderón  lo explica bien  “Mier y Terán tuvo, hasta el último momento de su designación, un serio y tenaz adversario en Candelario Pérez Alvarado. Y aunque siempre estuvo en la atmósfera de la designación el miedo a que la unidad del PRD se quebrantara, la madurez de Pérez Alvarado abonó para que se saliera de la sesión con un ánimo propositivo.

Aunque parezca una paradoja ocasional —agrega el doblefilero—, Pérez Alvarado puso de relieve que en cuestiones de política, es un político maduro, incluso mejor que su mentor, Juan Manuel Fócil. No se "entercó" ni puso difíciles las cosas. Obviamente, hay que contestarse, cuando menos, una pregunta: ¿Cuáles serían los principales obstáculos que tendrá Jaime en su elección, en contra de Evaristo Hernández Cruz? Pues que los hilos del PRD están sueltos -o rotos- en muchísimos lugares del municipio. Hay que entrar de nuevo casa por casa hasta recuperar los rincones que se perdieron hace tres años, en el IV y VI distritos.”

Para desconsuelo de Mier, Candelario Pérez Alvarado se fue a Morena por que la unidad quebrantada pudiera ser su enemigo rumbo a la alcaldía. Pero él, tira a la traición y busca que de anularse la elección resulte el candidato de Núñez.

Para ello aprovechó su paso por Colegio de Bachilleres donde, como lo hizo antes en la Secretaría de Salud, se pertrechó para tal bucanería. Vea usted como se promocionaba, según nos documenta otro columnista, Juan Ochoa:  “¿Sabías qué? El Dr Jaime Mier y Terán Suárez tiene casi 40 años ejerciendo la medicina. Fue director del Hospital Rovirosa… convirtiéndolo en el Centro de Atención de Urgencias del Sureste. Capacitó a la primera generación de TUM’s del estado. Como secretario de Salud construyó más de 10 hospitales en Tabasco, incluyendo el Hospital de la Mujer… El Hospital de Alta Especialidad Dr Juan Graham Casasús.

“Equipó centros, casas de salud y hospitales con la mejor tecnología como el acelerador lineal (tratamiento para cáncer). Tabasco fue primer lugar en surtimiento de medicinas a nivel nacional y tres veces Premio Nacional de Calidad en Salud. A partir del gobierno de Andrés Granier Melo todo se vino abajo. Pero él… no se rinde y sigue su camino (inundación 2007).

“Actualmente como director de Cobatab Tabasco se ha convertido en el único estado en entregar tabletas y libros de texto gratuitos. Canceló el cobro de colegiaturas de todos los planteles de Cobatab. Y para que Tabasco ¡vuelva a ser grande! Salud, sí podemos. Educación, sí podemos. Seguridad y empleo, sí se pueden. Mejorar Tabasco ¡sí es posible! Dr. Mier y Terán gobernador”.

El mesías estatal, pues. No hay espacio para documentar de donde sacó los 50 millones de pesos para ayudar a Núñez en su campaña. Ni de donde los millones para comprar tierras baratas, a nombre de su nueva esposa, cerca de Altabrisas para venderlas cuatro veces más caras.

En fin, es más fácil negociar con un tipo así. Y los perredistas no tienen la culpa de cómo están las cosas. Lo de fantasías, ya veremos.

lunes, 7 de mayo de 2018

Ni linchadores, ni verdugos

Tp070518 Sucesión RUMBO NUEVO

Erwin Macario









No es bueno para nadie cargar 
su conciencia con un linchamiento 
o un asesinato, que finalmente no 
sería justicia sino venganza. Silvia
 Miguens / Catalina La Grande

La crisis que vive México, con cuerpos policiacos infiltrados, una fallida reforma penal, el creciente consumo de drogas de las que antes sólo había trasiego en nuestro territorio, la desesperación y el rencor ciudadanos que eclosiona,  en Tabasco,  violentamente en actos como el linchamiento en la zona indígena de Tamulté de las Sabanas, exige de los candidatos a gobernar Tabasco de una clara postura.

No se trata únicamente de responder con violencia a la violencia delincuencial, cobrar con sangre el sangriento ataque que la sociedad sufre al grado que los asaltos y robos con violencia han llegado al extremo de mutilar a las víctimas, como sucedió con el ex rector de la Universidad de la Chontalpa y los secuestros en los que se llega a matar a los plagiados, aún a niños inocentes.

No se trata sólo del aumento de policías, con resolver el problema de faltas de patrullas y hasta de gasolina, con hacer funcionar las cámaras y colocar más en nuestras calles;  o con municipalizar, a costo de reducir inversiones, a las fuerzas policiacas.

Ni tampoco se trata de seguir militarizando nuestras ciudades. El problema de inseguridad requiere de acciones integrales,  no de mantener una guerra perdida.
No se puede resolver, como en el caso de la corrupción, un problema como la inseguridad con leyes represivas que nos regresen a los verdugos. Pero tampoco la tibieza, rayana en complicidad, que aviva el fuego del rencor social como se vio con el presunto ladrón quemado en pleno parque, ante mujeres, jóvenes y niños, en uno de los pueblos yokot´anob.

Ni verdugos que corten manos o ejecuten a los delincuentes, ni fuenteovejunas indígenas. Sólo justicia. No se tratan los linchamientos o intentos de linchamiento,  como el reciente de otra zona indígena de Centla, de cuestiones de monarquía u órdenes de Calatrava, como en la obra de Lope de Vega, sino de un creciente rencor social, una ola de descontento por los errores y la tibieza de la autoridad ante los actos delincuenciales.

Los verdugos —que actuaban por órdenes de la autoridad, en un trabajo para dar de comer a sus hijos— evitaban que los ciudadanos, que el pueblo, se hiciera justicia por su cuenta. Y cargaran su conciencia con un crimen, por combatir otro crimen.
Es imposible entender cómo pueden dormir los que incineraron a un ladrón en Tamulté de las Sabanas o los que ejecutaron al padre que había asesinado a puñaladas a su hija de 13 años porque ésta había defendido a su madre de una golpiza.  Sólo dos ejemplos recientes de la descomposición social.

No es justicia esconderse en el anonimato ni “ejercer esa otra profesión de brazo de la ley (que) sólo exigía usar una capucha para protegerse a sí mismo —y a los justiciados— del horror de la mirada, del horror que causaba su propia mirada”.

La seguridad, el combate frontal a la delincuencia, sin tibiezas,  no es sólo tarea del gobierno sino de la propia sociedad, de los pueblos. Ninguna cámara en las calle, ningún botón de pánico, ninguna patrulla nueva —con gasolina—, ningún policía bien entrenado es suficiente si el ciudadano mantiene una actitud de protección, o de miedo, ante los delincuentes que viven en su propia calle, si la familia permite y hasta propicia que sus hijos tomen el que parece camino fácil para hacer dinero, objetivo que va más allá de la satisfacción de las necesidades de cada humano.

El próximo viernes 11 de mayo, los candidatos a suceder a Arturo Núñez Jiménez tendrán uno de los dos debates en los que confrontarán sus propuestas. Ojalá alguno de ellos tenga en materia de seguridad pública una propuesta que vaya restableciendo el encono de la sociedad que sufre por la delincuencia; medidas que involucren al pueblo.

Bien se sabe que no es nada más reprimir o castigar sino crear condiciones mínimas de justicia social, en las que no únicamente se atienda las necesidades primarias del pueblo sino la educación y el civismo que se ha alejado del sistema educativo nacional que ha dejado en manos de las religiones —ineficientes— la contención de las conductas que agreden a nuestra sociedad. Sin civismo, sin moral, con desintegración familiar, se mantiene el semillero de la delincuencia organizada que ofrece paraísos a una juventud sin frenos, aunque sean paraísos falsos y momentáneos.

Y en esto de justicia o de venganza tiene que reflexionar la sociedad —y sus seis candidatos en Tabasco— que con una guerra que tiene más de cuarto de millón de muertos y unos 30 mil desaparecidos , la violencia y la delincuencia deben analizarse y combatirse de acuerdo a su complejidad y que propuestas como la de Andrés Manuel López Obrador debe implicar, sobre todo, un proceso de amnistía no a los capos de la mafia sino a quienes son obligados a cultivar, o cultivan por falta de otros  ingresos, la droga en los campos mexicanos; amnistía a niños y jóvenes que actúan como halcones; hombres y mujeres campesinas, hombres y mujeres con problemas económicos en las ciudades, que son utilizadas para trasladar drogas.

No amnistía, como se quiere espantar a los lectores, para asesinos, secuestradores y violadores.
Es mejor un gran acuerdo nacional para amnistiar y devolver a sus hogares, con seguridad de empleos, a delincuentes menores, que quemarlos en las plazas públicas o hacer leyes para cortarles la mano o la cabeza en ejecuciones públicas disuasorias. Ni verdugos, ni linchadores. Sólo justicia. Penal y social.

¿Negociarán Tabasco?

Tp040518 Sucesión RUMBO NUEVO


Erwin Macario









…alguien que desde mucho antes
del primer berrido ostentaba en la
palma de la mano las líneas del poder.
Silvia Miguens /  Catalina La Grande.


La sucesión de Arturo Núñez Jiménez, este 2018, es una sucesión que parece no tener reglas, ni siquiera la seguridad de concretarse en una primera vuelta, este 1 de julio; pero tampoco sería igual que la sucesión de Roberto Madrazo que se judicializó, se anuló y se repitió con los mismos resultados: Manuel Andrade Díaz, su candidato, fue el gobernador después de un interinato de un año.
Con seis candidatos agitando los ánimos tabasqueños, todo indica que el asunto se enredará más que una mata de chayote —con perdón de su ausencia— y una anulación dejaría mejores posibilidades de que las cosas no se compliquen,  para buscar mantener la alternancia o negociar en mejores circunstancias.
Ya no habría necesidad de un gobernador interino pues se convocaría de inmediato, este mismo año,  a nuevas elecciones, en las que los candidatos estarían sujetos a las negociacio0nes con quién haya sido el vencedor de la elección presidencial.
Se habla ya en los círculos del altiplano de una posible fusión electoral  de Oscar Cantón Zetina, el actual candidato del PVEM, y Manuel Paz Ojeda, de Nueva Alianza, con la candidata del PRI, Gina Trujillo Zentella, en el caso de que el triunfador de la elección presidencial resultara José Antonio Meade Curibreña, candidato del PRI.
El triunfo de Ricardo Anaya, candidato presidencial de la coalición PAN, PRD y Movimiento Ciudadano, le daría ventaja en esa elección extraordinaria al actual candidato a gobernador por la misma coalición en Tabasco, Gerardo Gaudiano Rovirosa, lo que evitaría engorrosas negociaciones al gobernador Núñez.
Sí, como se estima hasta ahora, el presidente de la República resulta ser nuestro paisano Andrés Manuel López Obrador, no habría otro favorito para los comicios de antes de fin de año que el mismísimo actual candidato por Morena, Adán Augusto López Hernández. Con AMLO serían las negociaciones. Un encuentro “a la salida” que ya no sería tan ríspido.
Esta elección no es ya, como sí fueron las anteriores, la lucha por conservar la línea dinástica sino un cambio entre la alternancia y la posible transición de la izquierda, que tuvo un camino difícil con Arturo Núñez.
No se trata de comicios en los que el linaje político de una candidata hija y sobrina de gobernadores disputa el reino a un nieto de mandatario, que por cierto es el único que tiene documentado su nacimiento en la misma Quinta Grijalva que, si se tratara de monarquías, sería una especie de los palacios de los reyes, toda proporción guardada.
Ciertamente hay nombres que dan fuerza y se llevan con orgullo. El de Mario Trujillo lo es para la candidatura de Gina y el de Leandro Rovirosa Wade, para las aspiraciones de Gerardo. Se ve en las campañas donde Adán Augusto López Hernández se aferra, si valiera la comparación, al nombre del que en Tabasco es indudablemente el nombre más fuerte, Andrés Manuel López Obrador.
Quizá no hay destino manifiesto en esto de la política electoral, pero bien se ha visto que en menos de 10 familias ha estado el poder desde los tiempos de Tomás Garrido, para no irnos más lejos.
En la novela Catalina La Grande leo: “Nada me fue sencillo porque, insisto, no es fácil ser mujer, ni siquiera para alguien que desde mucho antes del primer berrido ostentaba en la palma de la mano las líneas del poder y su condición de emperatriz”.
Y también:
—¿Qué dice usted? ¿Sofía una zarina? … —había interrogado al canónigo mi madre.
—Las líneas de las manos nunca mienten, Johanna, pero si no cree en las palabras de su confesor, debería confiar en la mirada de su hija. ¿Acaso nunca reparó en su mirada?
—Es tan distinta a las otras niñas. No creo que eso nos sea favorable. A menos que en sus manos pueda descifrar alguna otra línea que muestre sumisión o por lo menos cortesía.
—No hablo de quiromancia, Johanna, digo si alguna vez ha visto en el fondo de sus ojos… Es ahí donde la niña muestra su poder…
Todavía no encuentro la novela que pueda aplicar a Gerardo Gaudiano, pero para nadie es desconocido que es un político con suerte. Y en la política como dice el militar y poeta dominicano José Manuel Sioto Jiménez: Si la guerra es “la continuación de la política por otros medios”, si en esa actividad, según Clausewitz, el azar es factor a tomar en cuenta, es lógico pues que en la política, la suerte sea también, categoría. No hablamos de cosas determinantes, aludimos a elementos a “tomar en cuenta”, “por si acaso”.
Esperemos que esta vez el columnista esté equivocado y que la elección del 1 de julio de 2018 no sea anulada. Que no hay necesidad de negociaciones con quien resulte presidente de la República sino que allá y acá en Tabasco asuman quienes hayan ganado los comicios.

Poder y presupuesto

Tp250418 Sucesión RUMBO NUEVO    
Erwin Macario







—Quiere decir —sonrió el coronel
Aureliano Buendía cuando terminó
la lectura— que sólo estamos luchando
por el poder. Gabriel García Márquez /
Cien años de soledad

Con incipientes propuestas, que más parecen señuelos de campaña —la política, como la guerra es el arte del engaño— y no basamentos de un futuro programa de gobierno diferente a lo que en los propios discursos se condena —del pasado priísta o del presente perredista—, la mayoría de los candidatos a los cargos públicos se desgastan no en buscar servir al pueblo sino en arrebatar o conservar el poder. Y el presupuesto, a veces botín.


Macondo, el espacio de García Márquez; el pueblo de Mendoza, de Héctor Aguilar Camín; Comala, de Juan Rulfo; quizá Moncloa o Versalles, han servido para estas columnas en la sucesión de Arturo Núñez Jiménez. Y aplican.


Pero una declaración,  que algunos piensan perdida en las bibliotecas, podría ilustrar lo que pasa en Tabasco, para no meterme en los terrenos en donde vemos plumas como la de Pablo Hiriart doblegarse ante el poder, el presupuesto, el dinero.


Juan  José Rodríguez Prats pregunta: — ¿Usted siente que la pluralidad nos ha ayudado?


—Así es, yo considero que ha beneficiado al país. No hay mejor estímulo para un político de la oposición que tener acceso al presupuesto.


Para Aureliano Buendía, en guerra por su pueblo, la verdad le llega cuando le ofrecen la paz. Todo por lo que habían luchado lo ofrecían y tenían sus enemigos. “… escuchó en silencio las breves propuestas de los emisarios. Pedían, en primer término, renunciar a la revisión de los títulos de propiedad de la tierra para recuperar el apoyo de los terratenientes liberales. Pedían, en segundo término, renunciar a la lucha contra la influencia clerical para obtener el respaldo del pueblo católico. Pedían, por último, renunciar a las aspiraciones de igualdad de derechos entre los hijos naturales y los legítimos para preservar la integridad de los hogares.


—Quiere decir —sonrió el coronel Aureliano Buendía cuando terminó la lectura— que sólo estamos luchando por el poder.”


Las campañas electorales en Tabasco, en su mayoría,  podrían hacer pensar que sólo están buscando el poder. Y el presupuesto. Con equipos que, parece, mantienen la discrecionalidad territorial, la que únicamente se conoce por los lugareños y los candidatos que los visitan en sus comunidades, y algunos grupos de Whatsapp,  sin difundir a otros lectores en otros lugares; autosuficientes, en su mayoría, los candidatos a suceder a Núñez Jiménez y a otros cargos se pierden en campañas mediocres.


Una observación de lo que se podido ver en los primeros días de este proceso electoral, pudiera hacernos precisar —ojalá estpo cambie— que:


Uno por allá parece presumir ser el único que presentó un plan de gobierno, documento que en realidad se integra, casi siempre, cerca del pueblo, en las campañas políticas, no desde los escritorios.


Sin mostrar un equipo fuerte, otro camina —corre— por la sucesión.


Otro, sin daltonismo político, ofrece pintar de verde a Tabasco, en un discurso que no llega al pueblo pues no ofrece esperanzas a sus problemas.


Con mayor o igual fuerza y capacidad en el ejercicio político, otra gasta energía en recomponer un partido perdedor, dividido, y con la misma soberbia que otros.


Con buenos propósitos, apoyados desde la sociedad con inversiones seguras, otro camina sin que su partido ofrezca la mínima oportunidad de hacerlo ganar.


Y el sexto, un perdedor que sueña con los votos que el PRI le dio en la pasada sucesión.


De los otros candidatos a otros cargos habrá tiempo de hablar. Sólo dos ejemplos. El candidato del PRD a presidente municipal de Centro piensa que el presupuesto le dará para tener su propia policía. El asunto es engañar.


El candidato a senador por el mismo partido se erige en defensor de los taxistas piratas.


La mayoría critica lo que en su tiempo no hicieron pues, muchos de ellos, han servido en el gobierno que censuran. Ya ahora con el PRD. Ya antes con el PRI. El reacomodo político de los que se van de un partido a otro. De los que reciben absolución y perdón a sus pecados políticos.


—Son reformas tácticas —replicó uno de los delegados-. Por ahora, lo esencial es ensanchar la base popular de la guerra. Después veremos. Leo en Cien años de Soledad.


Uno de los asesores políticos del coronel Aureliano Buendía se apresuró a intervenir.


—Es un contrasentido —dijo—. Si estas reformas son buenas, quiere decir que es bueno el régimen conservador. Si con ellas logramos ensanchar la base popular de la guerra, como dicen ustedes, quiere decir que el régimen tiene una amplia base popular. Quiere decir, en síntesis, que durante casi veinte años hemos estado luchando contra los sentimientos de la nación.


Iba a seguir, pero el coronel Aureliano Buendía lo interrumpió con una señal. «No pierda el tiempo, doctor —dijo—. Lo importante es que desde este momento sólo luchamos por el poder.» Sin dejar de sonreír, tomó los pliegos que le entregaron los delegados y se dispuso a firmar.


—Puesto que es así –concluyó—, no tenemos ningún inconveniente en aceptar.


Eran seis abogados, de levita y chistera, los que habían ido a convencer a Aureliano Buendía de que no luchaban por nada nuevo. Que durante treinta años (perdón, veinte) habían estado luchando contra los sentimientos de la nación.